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Vista del Valle Calchaquí y de la sombra triangular del Pucará de la Ciudad Sagrada de Quilmes

El mundo andino en general tiene una nutrida historia y ricas culturas, que datan de hace miles de años atrás. En el noroeste argentino (Jujuy, Salta, Tucumán Catamarca, la Rioja y norte de San Juan) habitaron (y continúan hasta el presente) las poblaciones consideradas más ricas y evolucionadas de todo el país. 
Los primeros pobladores de América son denominados Pre – cerámicos; la cultura Ampajango representa a este grupo en nuestra Argentina, con una antigüedad del 9.000 A. C. (aunque información reciente revela una información que todavía está siendo investigada: aparentemente en nuestra Amaicha se encontró arte rupestre datado en 14.000 años de antigüedad). Inicialmente nómades, de costumbres cazadoras-recolectoras, comenzaron a trabajar la tierra, a cultivar, a sedentarizarse y a dar origen a sociedades bien organizadas, que pasaron de ser extractivas a productivas. Con el correr del tiempo, el perfeccionamiento de las técnicas agrícolas y el desarrollo de otras actividades (como la metalurgia y los tejidos), aparece lo que los historiadores denominan etapa CERÁMICA O AGROALFARERA. Ésta, a su vez, se dividió en cuatros periodos:

  • Periodo Temprano (500 A. C. al 650 D.C.)
  • Periodo Medio o de influencia tiahuanacota (650 al 850 D.C.)
  • Periodo Tardío o de florecimiento de las Culturas Regionales (850 al 1480 D.C.)
  • Periodo Imperial o incaico (1480 al 1540 D.C.)

Durante el PERÍODO TEMPRANO (500 A.C. A 650 D.C.) se desarrolló fuertemente la agricultura (maíz, papas, zapallos, porotos y quinoa) y la ganadería (llamas y alpacas), los centros poblados y los trabajos en metales, cerámicas y piedras. Coexistieron en este tiempo las culturas CÓNDOR HUASI, CANDELARIA, CIÉNAGA y ALAMITO, distribuidas en regiones que hoy son parte de las provincias de Catamarca, Tucumán, La Rioja, Santiago del Estero y Salta. Su cerámica era, en general, negra o gris con dibujos incisos, geométricos y pintados de blanco y negro sobre fondo rojo.  Las piezas más características tenían formas humanas o de animales, seguramente con fines ceremoniales. Desarrollaron la metalurgia trabajando el oro, cobre y plata para hacer hachas, brazaletes, anillos, agujas y pectorales; y en esa época se hicieron ya las primeras aleaciones.

Durante el PERÍODO MEDIO (600 A 800 D.C.) la metalurgia alcanza un alto grado de perfección, sobre todo en cultura denominada AGUADA y la de CONDOR HUASI. En la cerámica, la influencia de Tiahuanacu (cultura surgida en el altiplano boliviano y el actual Perú que, junto a la cultura Inca, alcanzaron un carácter panandino, abarcando un amplio ámbito geográfico) al parecer fue muy importante en esta época, destacándose el tigre o felino con infinidad de formas, apareciendo incluso personajes como sacerdotes o guerreros con máscaras de estos animales.

En el PERÍODO TARDÍO (850 AL 1480 D.C.) se destacan las llamadas culturas SANTA MARÍA y BELÉN, cuyos portadores fueron nuestros antepasados más directos: los Diaguitas Calchaquíes, quienes se encontraban en pleno desarrollo en el momento de la invasión española. La nación Diaguita ocupa desde el sur de Salta (Cachi, Cafayate), Tucumán, Catamarca y norte de La Rioja. Dentro de esta gran nación, la subdivisión que corresponde a nuestro territorio tucumano es la Calchaquí. Y dentro de esta subdivisión los pueblos (antiguas tribus) que habitan hasta el día de hoy: Amaichas, Quilmes, Ampimpeños, Zazeños, etc.

(continuaremos ampliando esta información a la brevedad, sepa disculpar las molestias, estamos trabajando para mejorar la información. Cualquier consulta, escríbanos a amancayhostal@gmail.com)